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Desarrollo de software a la medida

De la idea a producción
en 25 días

Sin proyectos eternos ni presentaciones interminables. Al quinto día hábil ya estás usando tu prototipo funcionando, con tus procesos reales. Si algo no va, lo corregimos cuando todavía es barato cambiarlo.

30+ años construyendo software Equipo en México IA en tu propia infraestructura
Plan de 25 días hábiles En marcha
Día 5Prototipo funcionando
Día 25En producción

Días hábiles. Aplica a un alcance definido en el diagnóstico; los proyectos mayores se entregan por fases sucesivas de 25 días.

No vamos rápido porque trabajemos de noche. Vamos rápido porque no empezamos de cero: 30 años de componentes ya probados —accesos, roles, facturación, cobros, reportes— que se ensamblan y se adaptan a tu operación.

5
Días hábiles para ver tu prototipo
25
Días hábiles a producción
3
Entregas revisables en el camino
0
Sorpresas de alcance a medio proyecto

Los 25 días,
día por día

Tres tramos, cada uno con algo que puedes ver y probar al final. Nada de "vuelve en tres meses".

Días 1 – 5
Diagnóstico y prototipo

Nos sentamos con quien hace el trabajo hoy, entendemos el proceso real y lo convertimos en pantallas navegables.

  • Levantamiento con tu equipo operativo
  • Alcance cerrado y por escrito
  • Prototipo navegable con datos de ejemplo
Al final del día 5: lo tocas y lo corriges
Días 6 – 18
Construcción

Se construye el sistema sobre componentes ya probados, con revisiones contigo cada semana para que nada se desvíe.

  • Módulos funcionando, uno tras otro
  • Integraciones con los sistemas que ya usas
  • Revisión semanal: ves avance real, no reportes
Cada semana: una entrega que puedes probar
Días 19 – 25
Pruebas y puesta en marcha

Migramos tu información, capacitamos a quien lo va a usar y lo dejamos operando en producción.

  • Pruebas con datos reales y ajustes finos
  • Migración de tu información
  • Capacitación y acompañamiento posterior
Al final del día 25: operando en producción

El plan de 25 días aplica a un alcance definido durante el diagnóstico. Si tu proyecto es más grande, no lo estiramos en secreto: lo partimos en fases sucesivas de 25 días, y cada fase termina con algo funcionando en tus manos.

Inteligencia artificial a la medida

La IA de tu empresa
puede vivir en tu casa

Casi todo el mundo que "ya usa IA" en realidad le está rentando el cerebro a un proveedor externo: cada consulta que hace su gente se paga, y cada dato que escriben viaja a un servidor que no controlan. Hay otra forma de hacerlo, y para la mayoría de las tareas de oficina es la que tiene sentido.

¿Qué es un SLM?

SLM son las siglas de Small Language Model: un modelo de lenguaje pequeño. Es una inteligencia artificial entrenada para hacer muy bien unas cuantas tareas concretas, en lugar de saber un poco de todo.

Los modelos grandes que todo mundo conoce son como una enciclopedia universal: potentísimos, pero viven en la nube de otra empresa y cobran por cada consulta. Un SLM es lo contrario: un especialista. Sabe menos del universo y más de lo tuyo.

Y como es pequeño, cabe en un servidor tuyo o en la nube que tú elijas. Eso cambia por completo quién manda: el modelo trabaja dentro de tu operación, no fuera de ella.

Modelo de un proveedor externo
  • Cada consulta de tu gente se paga.
  • Tu información sale de tu infraestructura.
  • Su precio y su disponibilidad los decide él.
  • El costo crece con cada persona que lo usa.
SLM en tu propia infraestructura
  • Sin pago por consulta a un proveedor externo.
  • Tu información se queda donde ya está.
  • Un costo de infraestructura que tú controlas.
  • Lo usa todo tu equipo sin que suba la cuenta.
No le rentes el cerebro de tu empresa a nadie:
móntalo adentro

Cuando el modelo corre en tu infraestructura, la factura deja de depender de cuánto lo use tu gente y tus datos dejan de salir a un tercero. Ese es el punto: pasas de un costo variable que crece con el uso a una inversión que se queda contigo, y de mandar tu información afuera a procesarla en casa.

Los usos más sencillos (y los que más tiempo devuelven)

No hace falta un proyecto de ciencia ficción. Esto es lo que resuelve un SLM desde la primera semana:

Clasificar y turnar solicitudes

Cada correo, ticket o mensaje llega solo al área que le toca, con su prioridad puesta. Se acabó el "¿de quién es esto?".

Extraer datos de documentos

De una factura, una identificación o un comprobante a campos ya capturados en tu sistema, sin que nadie los teclee.

Responder con tus propios manuales

Tu personal pregunta en lenguaje normal y obtiene la respuesta que dicen tus políticas y procedimientos, con la fuente a la mano.

Resumir lo largo

Actas, reportes, conversaciones y bitácoras convertidas en un párrafo con lo que hay que decidir y quién le sigue.

Redactar borradores

Respuestas estándar, recordatorios de pago y comunicados listos para que una persona los revise y los envíe.

Ordenar tu catálogo

Detectar duplicados, normalizar nombres y clasificar miles de registros que hoy nadie tiene tiempo de revisar.

Con honestidad: un SLM no sustituye a un modelo grande en todo. Brilla en tareas acotadas y repetitivas —que suelen ser la mayor parte del trabajo de oficina— y se queda corto en razonamiento abierto y creativo. Además, montarlo en casa implica una inversión inicial de infraestructura: el punto en que sale a cuenta depende de tu volumen de uso. Por eso lo calculamos contigo antes de proponértelo, y si en tu caso no conviene, te lo decimos.

Qué construimos a la medida

Si tu operación tiene un proceso que ningún sistema comercial entiende, ahí entramos nosotros.

Portales y sistemas web
Plataformas para tu operación, tus clientes o tus proveedores, con roles y permisos por acción.
Integraciones
Conectamos los sistemas que hoy no se hablan: bancos, pasarelas, ERP, contabilidad, PACs y CRMs.
Automatización de procesos
Lo que hoy se hace a mano en hojas de cálculo y correos, hecho solo y con bitácora de quién hizo qué.
Aplicaciones móviles
Apps para tu equipo en campo o para tus clientes, conectadas al mismo sistema central.
Tableros y reportes
La información dispersa de tu operación, reunida en un tablero que sí se entiende a la primera.
Inteligencia artificial aplicada
Modelos pequeños (SLM) montados en tu infraestructura para las tareas repetitivas de tu operación.

Y si tu desarrollo necesita cobrar,
ya está resuelto

Lo que construimos a la medida se conecta de origen con el resto de la casa: los ERP de GISSA y la pasarela de pagos GISSA PAY. No hay que integrar nada después ni contratar a un tercero para la cobranza.

GISSA PAY · nativa Tarjeta · SPEI · CoDi · efectivo Facturación CFDI 4.0 Conciliación automática

Métricas GISSA

30+
Años de experiencia
200+
Empresas e instituciones
99.9%
Uptime SLA garantizado
24/7
Soporte técnico

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan antes de arrancar. ¿Falta algo? Escríbenos por WhatsApp.

¿De verdad entregan en 25 días?

Sí, para un alcance definido: un sistema o módulo acotado que trabajamos contigo en el diagnóstico. Podemos hacerlo porque no partimos de cero: reutilizamos componentes ya probados en 30 años de proyectos (accesos, roles, facturación CFDI, cobros, reportes). Los proyectos más grandes se entregan por fases sucesivas de 25 días, cada una con algo funcionando al final.

¿Qué veo exactamente al quinto día hábil?

Un prototipo funcionando, no una maqueta ni un documento: pantallas reales que puedes navegar con tus propios procesos y datos de ejemplo. Sirve para validar el rumbo y corregir antes de construir el resto, cuando cambiar todavía es barato.

¿Qué es un Small Language Model (SLM)?

Es un modelo de lenguaje pequeño: una inteligencia artificial entrenada para resolver bien unas cuantas tareas concretas en lugar de saber de todo. Al ser pequeño puede correr en un servidor tuyo o en la nube que tú elijas, en vez de depender de la nube de un proveedor externo.

¿Por qué usar un SLM en lugar de un modelo grande?

Porque para tareas acotadas y repetitivas —clasificar solicitudes, extraer datos de documentos, resumir, responder con tus manuales— un modelo pequeño es suficiente y vive en tu propia infraestructura: tu información no sale, no pagas por cada consulta a un proveedor externo y no dependes de sus cambios de precio o disponibilidad. Un SLM no sustituye a un modelo grande en todo; lo recomendamos solo cuando la tarea lo justifica.

¿El desarrollo se integra con los sistemas que ya uso?

Sí. Conectamos con tus plataformas actuales: bancos, pasarelas de pago, plataformas administrativas, PACs de facturación, CRMs y con los sistemas de GISSA, incluido GISSA PAY para la cobranza.

¿De quién es el software que desarrollan?

El desarrollo se entrega documentado y con acompañamiento posterior a la puesta en marcha. Los términos de propiedad, licenciamiento y soporte se definen por escrito en la propuesta, antes de arrancar.

Cuéntanos el proceso que
hoy te quita el tiempo

Del diagnóstico salen dos cosas: el alcance por escrito y la fecha exacta en que verás tu prototipo.

Contacto directo

Habla con quien
lo va a construir

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