De la idea a producción
en 25 días
Sin proyectos eternos ni presentaciones interminables. Al quinto día hábil ya estás usando tu prototipo funcionando, con tus procesos reales. Si algo no va, lo corregimos cuando todavía es barato cambiarlo.
Días hábiles. Aplica a un alcance definido en el diagnóstico; los proyectos mayores se entregan por fases sucesivas de 25 días.
No vamos rápido porque trabajemos de noche. Vamos rápido porque no empezamos de cero: 30 años de componentes ya probados —accesos, roles, facturación, cobros, reportes— que se ensamblan y se adaptan a tu operación.
Los 25 días,
día por día
Tres tramos, cada uno con algo que puedes ver y probar al final. Nada de "vuelve en tres meses".
Nos sentamos con quien hace el trabajo hoy, entendemos el proceso real y lo convertimos en pantallas navegables.
- Levantamiento con tu equipo operativo
- Alcance cerrado y por escrito
- Prototipo navegable con datos de ejemplo
Se construye el sistema sobre componentes ya probados, con revisiones contigo cada semana para que nada se desvíe.
- Módulos funcionando, uno tras otro
- Integraciones con los sistemas que ya usas
- Revisión semanal: ves avance real, no reportes
Migramos tu información, capacitamos a quien lo va a usar y lo dejamos operando en producción.
- Pruebas con datos reales y ajustes finos
- Migración de tu información
- Capacitación y acompañamiento posterior
El plan de 25 días aplica a un alcance definido durante el diagnóstico. Si tu proyecto es más grande, no lo estiramos en secreto: lo partimos en fases sucesivas de 25 días, y cada fase termina con algo funcionando en tus manos.
La IA de tu empresa
puede vivir en tu casa
Casi todo el mundo que "ya usa IA" en realidad le está rentando el cerebro a un proveedor externo: cada consulta que hace su gente se paga, y cada dato que escriben viaja a un servidor que no controlan. Hay otra forma de hacerlo, y para la mayoría de las tareas de oficina es la que tiene sentido.
¿Qué es un SLM?
SLM son las siglas de Small Language Model: un modelo de lenguaje pequeño. Es una inteligencia artificial entrenada para hacer muy bien unas cuantas tareas concretas, en lugar de saber un poco de todo.
Los modelos grandes que todo mundo conoce son como una enciclopedia universal: potentísimos, pero viven en la nube de otra empresa y cobran por cada consulta. Un SLM es lo contrario: un especialista. Sabe menos del universo y más de lo tuyo.
Y como es pequeño, cabe en un servidor tuyo o en la nube que tú elijas. Eso cambia por completo quién manda: el modelo trabaja dentro de tu operación, no fuera de ella.
- Cada consulta de tu gente se paga.
- Tu información sale de tu infraestructura.
- Su precio y su disponibilidad los decide él.
- El costo crece con cada persona que lo usa.
- Sin pago por consulta a un proveedor externo.
- Tu información se queda donde ya está.
- Un costo de infraestructura que tú controlas.
- Lo usa todo tu equipo sin que suba la cuenta.
móntalo adentro
Cuando el modelo corre en tu infraestructura, la factura deja de depender de cuánto lo use tu gente y tus datos dejan de salir a un tercero. Ese es el punto: pasas de un costo variable que crece con el uso a una inversión que se queda contigo, y de mandar tu información afuera a procesarla en casa.
Los usos más sencillos (y los que más tiempo devuelven)
No hace falta un proyecto de ciencia ficción. Esto es lo que resuelve un SLM desde la primera semana:
Cada correo, ticket o mensaje llega solo al área que le toca, con su prioridad puesta. Se acabó el "¿de quién es esto?".
De una factura, una identificación o un comprobante a campos ya capturados en tu sistema, sin que nadie los teclee.
Tu personal pregunta en lenguaje normal y obtiene la respuesta que dicen tus políticas y procedimientos, con la fuente a la mano.
Actas, reportes, conversaciones y bitácoras convertidas en un párrafo con lo que hay que decidir y quién le sigue.
Respuestas estándar, recordatorios de pago y comunicados listos para que una persona los revise y los envíe.
Detectar duplicados, normalizar nombres y clasificar miles de registros que hoy nadie tiene tiempo de revisar.
Con honestidad: un SLM no sustituye a un modelo grande en todo. Brilla en tareas acotadas y repetitivas —que suelen ser la mayor parte del trabajo de oficina— y se queda corto en razonamiento abierto y creativo. Además, montarlo en casa implica una inversión inicial de infraestructura: el punto en que sale a cuenta depende de tu volumen de uso. Por eso lo calculamos contigo antes de proponértelo, y si en tu caso no conviene, te lo decimos.
Qué construimos a la medida
Si tu operación tiene un proceso que ningún sistema comercial entiende, ahí entramos nosotros.
Y si tu desarrollo necesita cobrar,
ya está resuelto
Lo que construimos a la medida se conecta de origen con el resto de la casa: los ERP de GISSA y la pasarela de pagos GISSA PAY. No hay que integrar nada después ni contratar a un tercero para la cobranza.
Métricas GISSA
Preguntas frecuentes
Lo que preguntan antes de arrancar. ¿Falta algo? Escríbenos por WhatsApp.
¿De verdad entregan en 25 días?
Sí, para un alcance definido: un sistema o módulo acotado que trabajamos contigo en el diagnóstico. Podemos hacerlo porque no partimos de cero: reutilizamos componentes ya probados en 30 años de proyectos (accesos, roles, facturación CFDI, cobros, reportes). Los proyectos más grandes se entregan por fases sucesivas de 25 días, cada una con algo funcionando al final.
¿Qué veo exactamente al quinto día hábil?
Un prototipo funcionando, no una maqueta ni un documento: pantallas reales que puedes navegar con tus propios procesos y datos de ejemplo. Sirve para validar el rumbo y corregir antes de construir el resto, cuando cambiar todavía es barato.
¿Qué es un Small Language Model (SLM)?
Es un modelo de lenguaje pequeño: una inteligencia artificial entrenada para resolver bien unas cuantas tareas concretas en lugar de saber de todo. Al ser pequeño puede correr en un servidor tuyo o en la nube que tú elijas, en vez de depender de la nube de un proveedor externo.
¿Por qué usar un SLM en lugar de un modelo grande?
Porque para tareas acotadas y repetitivas —clasificar solicitudes, extraer datos de documentos, resumir, responder con tus manuales— un modelo pequeño es suficiente y vive en tu propia infraestructura: tu información no sale, no pagas por cada consulta a un proveedor externo y no dependes de sus cambios de precio o disponibilidad. Un SLM no sustituye a un modelo grande en todo; lo recomendamos solo cuando la tarea lo justifica.
¿El desarrollo se integra con los sistemas que ya uso?
Sí. Conectamos con tus plataformas actuales: bancos, pasarelas de pago, plataformas administrativas, PACs de facturación, CRMs y con los sistemas de GISSA, incluido GISSA PAY para la cobranza.
¿De quién es el software que desarrollan?
El desarrollo se entrega documentado y con acompañamiento posterior a la puesta en marcha. Los términos de propiedad, licenciamiento y soporte se definen por escrito en la propuesta, antes de arrancar.
Cuéntanos el proceso que
hoy te quita el tiempo
Del diagnóstico salen dos cosas: el alcance por escrito y la fecha exacta en que verás tu prototipo.
Habla con quien
lo va a construir
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